por Pedro Flecha

pedroflecha@yahoo.com

Cuando en el Siglo XI, los caballeros templarios en su milenaria búsqueda para restablecer la Tradición humanista, se dieron cuenta que tanto judíos como islámicos habían sido los depositarios del saber durante muchos siglos y que las religiones sólo traían oscurantismo; instituyeron el SIMULTANEUM, una norma que permitía a cualquier miembro de cualquier religión discutir sus ideas y temores y honrar a su dios, cualquiera que este fuera, en cualquier templo sin intermediación de sacerdotes. Aunque tres siglos después fueron aniquilados por el Papado, no sabían que más allá del mar, en los Andes, una gran civilización, la andina, había mantenido la misma Tradición por milenios. En los tiempos actuales cuando se ha iniciado una guerra religiosa entre dos religiones insuficientes para los tiempos, esta columna pretende ser una propuesta de humanidad combativa con el fin de restablecer la misma tradición universal de Akenatón,Crotone, el Temple y el Ande, ante la insuficiencia de los dioses, religiones y gobiernos, así como contra la irresponsabilidad homicida y codiciosa de sacerdotes, gobernantes y muchos empresarios.

Diciembre 3. 2001

PAKATA UMA AMAUTA KAPA

(Inscripción monumental en Macchu Picchu)

 

¿Cuál es nuestra guerra?

 

Dos religiones "reveladas" se enfrentaron, ahora se une la tercera... la hecatombe de occidente comienza desde sus propias raíces. ¿Y donde estamos nosotros?

 A veces me jode acertar.

Poco después del atentado de las torres, en un artículo llamado "La guerra de los creyentes" me referí concretamente a que se iniciaba una guerra religiosa entre las religiones "reveladas", la cual era un signo de los tiempos. En los últimos meses era el cristianismo contra el islam, pero a partir de hoy, con la declaración de Ariel Sharon después de los atentados suicidas del fin de semana en Israel, los judíos entran al circo mortal. En ese artículo comentaba:

" Tenemos un gobierno en Perú inadecuado a los tiempos, pero una energía colectiva proyectable y saludable. La economía formal se irá al diablo, como en cualquier guerra. Tendremos que aprender a vivir con lo nuestro, aislando al antisocial y solidarizándonos entre los que somos honestos... Los andinos debemos hacer un claro deslinde con la ignorancia. Una civilización basada en un sistema de conocimiento no puede parcializarse al enfrentamiento de dos sistemas de creencia, porque son cosas inferiores. Los peruanos, en realidad los andinos, no podemos terciar ni avalar enfrentamientos entre ignorantes."

En el nivel local hay dos sucesos importantes, el del folklórico manejo de una cosa que todo el mundo sabe... que el Vaticano conspiró igualmente con Fujimori y Montesinos, como lo hizo históricamente con Hitler. Las cartas son verdaderas -¿Cómo pueden ser falsas si Olivera no se las dejó?- pero el hecho es que los curas tienen desde hace meses los vladyvideos "personales" (coca y putas) que la cucufatería de Paniagua dió a la iglesia y que ésta devolviera -previa copia, por supuesto- . Pasamos del chantaje montesinista al de los curas, por eso están en cuanta mesa y comisión existe. ¡Qué país!.

El otro suceso es uno que deliberadamente ha sido ocultado, y es la corajosa carta de La Resistencia al Rey de España que actualiza un documento de enorme gravitación en la Historia mundial, el Acta de Pedro Sancho, que distribuye el saqueo del tesoro de Atahualpa. Solo este tesoro valdría ahora, según cálculos de Virgilio Roel en 1992 no menos de US$ 600,000 millones - más de 10 años de PBI-. Una reflexión: Atahualpa entregó el oro a cambio de su vida, era un contrato a la fuerza, los españoles se quedaron con el tesoro y mataron al Inca, incumplieron el contrato, faltaron a su palabra... y ese ha sido el sino histórico de los últimos 500 años; saqueos, falta de palabra, Telefónica, Repsol ... miseria

Perú -¿cuando nó?- resume en su microcosmos dos vectores meméticos de absoluta importancia aplicable tanto para los descalzos de Africa como para los mocosos de América. Es la oportunidad de la doble liberación, aquella que exige reinstaurar la tradición eficiente, darwinista e hiperbórea, frente a lo que Dawkins llama "la infección religiosa" y la liberación del complejo de dependencia cultural y económica, lo cortesano, cobarde y traidor, ese "Espíritu de calesa" como lo llamaba Sebastián Salazar Bondy. ¡Loor Maestro!

Nuestra guerra es por el hombre, no por sus temores, por el conocimiento y no por la creencia, por la afirmación voluntaria y no por el complejo de inferioridad colectivo. En algunos articulos hemos hablado de las diferencias entre creencia y conocimiento, entre superstición y ciencia, déjenme agregar otro factor: la gran diferencia entre conocimiento y creencia es que el primero es un ejercicio de voluntad, la segunda no.

Después de Darwin, Dawkins, Dennet, Blackmore y Huntington las cartas culturales están echadas. ¿Hay algún intelectual peruano que cite a alguno de ellos? ¡Ignorantes! .Hay una revolución axial que se inicia. No debe causar sorpresa que esta revolución no es otra que la necesaria vigencia de la tradición humanista, la de Akenaton, Pitagoras y el Ande. Si alguien lee con detenimiento la entrelínea de la Coronica de Guamán Poma se encontrará que todos esos nuevos conceptos están ahí. ¿Y que tenemos que hacer con las virgenes lloronas, los purpurados, las Mecas, etc? Nada conveniente a nuestra felicidad.

La verdad es, como le dijera en el Atheneum Club de Londres -donde estuve alguna vez- a Pauwels o Bergier, ese venerable hombre que fue Julian Huxley "Hay una religión a punto de manifestarse. O mas bien un sentimiento exaltado de relación con el todo". Ese sentimiento es la base de la cultura andina, a pesar que historiadores y arqueólogos mercenarios de occidente nos quieran convencer de lo contrario y llenarnos de inútiles dioses.

¿Y cuál es la estrategia de nuestra guerra?

Primero, en nosotros mismos por un acto de voluntad y libertad. Tenemos que liberarnos de la superstición y la creencia, tenemos que aceptar a la muerte como el final y que nuestro fin es el goce de esta situación privilegiada de existir como ser humano y no como un helecho.

Segundo, que no somos nada sin lo que nos circunda, amores, parientes, sociedad, paisaje, tiempo, lo cual exige una relatividad consciente con todo.

Tercero, que así como debemos aspirar al goce de la existencia, debemos rechazar, impedir, agredir y destruir , por higiene, a todo aquello que se le oponga. Y lo que más se opone es el sistema impuesto por religiones y políticos para su propio goce a costa de nuestra infelicidad.

¡Fuera el sistema! ¡Gocemos el ser humanos! ¡Hagamos colectivamente una nueva religión, la religión del hombre! Como fue en el pasado y es lo único que tenemos cierto... somos humanos.

3.12.2001

pedroflecha@yahoo.com